sábado, 25 de agosto de 2007

lineas de nazca misterios(maria reiche) III

Paracas - Ica ""Desembarco de José San Martin"" en Pisco


El llamado Desembarco de San Martín marca el comienzo de una serie de episodios de la historia peruana de gran significación para la organización política que adoptaría la Sudamérica independiente.

El 20 de agosto de 1820, partió de Valparaíso, Chile, con destino al Perú, la Expedición Libertadora del Perú al mando del generalísimo José de San Martín. El jefe de gobierno chileno, Capitán General Bernardo O'Higgins, realizó grandes esfuerzos para hacer realidad esta costosa y arriesgada empresa.

El vicealmirante Thomas Cochrane condujo la flota de once naves de guerra de alto bordo y 15 transportes, conduciendo casi 4.000 efectivos de nacionalidad argentina, peruana y chilena adecuadamente uniformados y pertrechados. La escuadra navegó bajo bandera chilena.

La finalidad de la expedición era desembarcar cerca de Lima, establecer una cabeza de playa segura y realizar una rápida incursión militar que aislara a la capital y permitiera enfrentar de manera disgregada al ejército realista. Un hito clave de la estrategia era tomar Lima, hasta entonces llamada Ciudad de los Reyes, y proclamar la independencia, nombrándose San Martín Protector del Perú, para desde esta posición llamar a sumarse a la causa patriota al resto del Perú.

El desembarco se produjo sin novedad en la bahía de Paracas en la mañana del 8 de septiembre. Tomó varias horas el cuidadoso arribo a tierra de las tropas, municiones y artillería. Al momento del arribo un pelotón de caballería del virrey que custodiaba el lugar huyó hacia el norte. En la ciudad de Pisco hizo otro tanto el jefe militar español de la plaza, coronel Químper.

Mientras se realizaba el desembarco de todo el ejército, un escuadrón de caballería y una compañía de infantería con artillería ligera se adelantaron a tomar posiciones en las inmediaciones de Pisco. El Ejército Libertador, con el propio San Martín al frente, entró al ciudad en horas de la tarde. A su paso, muchos lugareños vivaron a las tropas patriotas y hubo jóvenes, incluidos algunos esclavos, que se ofrecieron como voluntarios portando como credencial alguna de las proclamas distribuidas clandestinamente en los puertos, meses antes, por el vicealmirante Cochrane.

San Martín instaló su estado mayor en una antigua casona ubicada a menos de 50 metros de la plaza mayor. Allí trabajó y residió durante algunos días, definiendo la estrategia militar a seguir en suelo peruano y complementariamente vislumbrando lo que sería la primera bandera y el primer escudo del Perú independiente.

Allí, fueron aceptados los primeros voluntarios peruanos. José María Palomo, quien tuvo heroica actuación en el Puente Llapay, en Huaura, semanas después; Manuel Tiburcio Odriozola, letrado que llegó a ser secretario de gobierno y que libró batalla ese 4 de octubre en Nazca; Manuel Jorge Bastante, religioso que ejerció como capellán en filas; Juan José Salas, quien fuera alcalde de primer voto de Ica; Francisco de Paula Cabrera, abogado iqueño; Isidro y Baltasar Caravedo; José Florez, conspirador entonces prófugo, jefe del grupo de los “deanes” de la calle Monopinta de Lima; Juan José Loyola, quien llegó a ser general; los hermanos Lorenzo; Joaquín Bardales, Pablo Farfán, Santiago Gómez, Manuel Revilla, José Bernaola, Manuel Carrasco; Rafael y José Santos Lévano, trabajadores iqueños y José María de la Fuente Carrillo de Albornoz, marqués de San Miguel de Híjar, quien pidió un puesto en el ejército y aportó caballos y dinero.

Antes de caer la noche del 8 de septiembre, mediante una imprenta portátil perteneciente a su ejército, San Martín emitió su primera proclama desde suelo peruano, firmada:

“San Martín. Cuartel general del Ejército Libertador en Pisco. Septiembre 8 de 1820. Primer día de la libertad del Perú”

En esta proclama decía:

“Compatriotas: […]. El último virrey del Perú hace esfuerzos para prolongar su decrépita autoridad […]. El tiempo de la impostura y del engaño, de la opresión y de la fuerza está ya lejos de nosotros, y sólo existe la historia de las calamidades pasadas. Yo vengo a acabar de poner término a esa época de dolor y humillación. Este es el voto del Ejército Libertador”.
Proclama del Libertador José de San Martín

Bibliografía
Basadre Grohmann, Jorge (?), Historia de la República del Perú, Lima: Diario La República. Octava edición ISBN 9972-205-62-2.


Líneas de Palpa


Las raíces de los nascas ya tienen una cuna definida. Esta se ubica en el valle de Palpa, donde se encontró los primeros geoglifos que patentizan el inicio de uno de los primeros estados preíncas El enigma sobre el origen y significado de las Líneas de Nasca ya está despejado. Luego de ochenta años de indagaciones, las dos tesis que se manejaban han quedado para la historia. Las Líneas de Palpa se trazaron primero.

Ahora se sabe que tuvieron influencia de la cultura Paracas. Además, que los palpeños trazaron mil figuras sobre su agreste pampa, frente a las Líneas de Nasca que son aproximadamente cuarenta. Entre otras diferencias, poseen mucho más diversidad de formas. Y para rebatir todas las teorías anteriores (la del calendario solar y la de que fue un sitio de aterrizaje de extraterrestres), los descubridores, Johny Isla y Markus Reindel, han concluido que todas fueron un paisaje sagrado para la adoración del agua y de la fertilidad.

El verdadero significado de las líneas fue especulado en la década de los 80 por Johan Reinhard, sobre la base de documentos etnográficos (descripciones culturales) y costumbres de los pobladores. Lo curioso es que solo fue una hipótesis y nunca investigó la zona ni dirigió un proyecto para llegar a una conclusión final, como el estudio minucioso que les demandó más de cinco años a Isla y Reindel, los autores del Proyecto Arqueológico Palpa, quienes utilizaron la tecnología llamada fotogrametría. Esta se basa en la digitalización de todos los dibujos, captados por vistas aéreas, y luego insertados en un programa virtual.

Las nuevas investigaciones han ayudado ha develar los misterios de los grandes trazos sobre el desierto palpeño, y la conclusión principal es que el valle fue un paisaje sagrado para la adoración del agua y de la fertilidad. Además, fue uno de los primeros estados arcaicos del Perú prehispánico.

El arqueólogo Johny Isla, autor del descubrimiento de las tumbas reales de Palpa y del significado final de los geoglifos de la cultura Nasca, aclara el panorama sobre la validez de su descubrimiento y las evidencias encontradas en sus trabajos de campo: El hecho de que nosotros, después de un estudio minucioso, concluyamos en esta nueva tesis es que hemos encontrado muchas evidencias que nos llevan a ello, como las conchas de spondylus, restos de animales como camélidos o las plataformas que encontramos junto con los geoglifos que están asociadas a hechos rituales. Todo nos confirma que las líneas fueron un paisaje sagrado para la adoración del agua y la fertilidad. Y las personas vinculadas con los círculos científicos que pueden decir que nuestra conclusión ya se había dicho antes pueden tener razón, pero nunca nadie sacó a la luz pruebas reales y contundentes, como las que nosotros tenemos y las vamos a demostrar con nuevas publicaciones, remarcó.

Los materiales registrados por los arqueólogos en los sorprendentes valles de Palpa comprobaron los mismos resultados obtenidos en temporadas anteriores: Los primeros geoglifos se ofrendaron en Palpa y básicamente fueron elaborados por habitantes de la cultura Nasca entre los años 0 y 650 d.C. y los más arcaicos aparecieron en las postrimerías de la cultura Paracas.

Historia de los primeros avistamientos

Un breve recorrido por la historia del descubrimiento de las Líneas de Palpa es ideal para saber cómo se llegó a determinar el verdadero significado. Los primeros geoglifos los descubrió Julio C. Tello junto con Alfred Kroeber y Toribio Mejía en 1926, cerca del poblado de Cantalloq. Ellos no les dieron mayor importancia. Solo figura un furtivo artículo escrito por Toribio Mejía en 1942.

El primer hallazgo científico de los geoglifos fue en 1941, con los trabajos de Paul Kosok en las Pampas de San Ignacio y Llipata en Palpa. Luego lo siguieron María Reiche y Hans Horkheimer. Kosok hizo el primer recorrido a pie por las mesetas y quebradas al sur de Llipata y fue allí donde descubrió la primera figura que marcó la puesta del Sol, el 22 de junio de 1941, día del solsticio de invierno. El suceso fue el inicio para que se planteara la hipótesis de la función astronómica de los geoglifos. Pero con las nuevas investigaciones, la idea se desvaneció.

La matemática María Reiche viajó por primera vez a Nasca y encontró otras líneas marcando la puesta del sol el 21 de diciembre de 1941, día del solsticio de verano.Hans Horkheimer recorrió las Pampas de San Ignacio y Llipata en 1946 y encontró la misma combinación de líneas, figuras y trapecios reportada por Kosok y publicó los primeros croquis y fotos en 1947. Además registró varios geoglifos en otras regiones de la cuenca del Río Grande de Palpa y Nasca.

En los años posteriores María Reiche realizó muchos recorridos a pie por las mismas pampas, después de haber estudiado detalladamente las fotos aéreas del Servicio Aerofotográfico Nacional (SAN). Aunque no hay ningún informe científico sobre estos trabajos, en los primeros artículos de Reiche se menciona varios geoglifos importantes y uno muy grande que encontró en la meseta de San Ignacio. Fue el más largo que conoció. También hizo referencia a varias figuras antropomorfas que vio en las laderas de las mesetas y sobre la figura de un pelícano, la más grande de la Pampa de San Ignacio.

Sin embargo, a pesar de que las primeras líneas que encontró fueron en Palpa, nunca publicó un mapa de los figuras de las Pampas de San Ignacio y Llipata, como los que elaboró para la Pampa de Nasca. La única referencia en esos planos, son algunos de los geoglifos más grandes, señalados en un mapa sinóptico de toda la cuenca.

Las fotos del SAN y otras tomas aéreas de algunos dibujos importantes de las Pampas de San Ignacio y Llipata se publicaron a comienzos del 2000 junto con otras imágenes inéditas en la región. Pero para el arqueólogo peruano Johny Isla, la gran parte del material tiene una ubicación equivocada, originada en la falta de un mapeo sistemático de los geoglifos. En cambio, él sí utilizó, junto con su colega alemán Markus Reindel, la moderna tecnología fotogramétrica, que les ha permitido crear un viaje virtual de sobrevuelo por todas las Líneas de Palpa.

La fotogrametría aplicada por el Proyecto Arqueológico Palpa abarca la Cresta de Sacramento, el Cerro Carapo, las Pampas de San Ignacio y Llipata. Es la primera base de datos que ha registrado científicamente, una por una, esas líneas que han llamado la atención de curiosidad del mundo.

ANGHELLO LLERENA
Colaborador

LA REPRESENTACIÓN DE LA FERTILIDAD. La figura dibujada en el desierto por los antiguos palpinos es inédita y confirma la teoría sobre el agua y la fertilidad. En la foto aparece una pareja: un hombre y una mujer embarazada.



El Comercio - Palpa, Perú - (Posted on Oct-17-2002)

Piedra Ica "Ica Stone"

Sobrevuelo en Nazca

Perú. Trazos hallados tras fuertes vientos son más antiguos que líneas de Nasca


Fotos: SE DESTAPARON. (1) Las nuevas figuras paracas descubiertas en el distrito de ingenio dan muestra del avance de esta antigua cultura. Gracias a la arena que los cubría se han podido mantener durante siglos, en pleno desierto. (2) ¿QUIÉNES SON? Una de las figuras que mejor se aprecia es esta, en donde se muestra dos seres que dan la apariencia de ser siameses.

Figuras y geoglifos están ubicados en cerros del distrito de Ingenio. Piden que el INC tome cartas en el asunto y protega estos nuevos restos

El violento paso de los mismos vientos que dieron nombre a la majestuosa cultura ha dejado expuesto en la última semana ante los ojos del hombre un conjunto de hermosas y nuevas figuras con características y representaciones de los antiguos paracas, que se dibujan sobre las laderas de las encrespadas y solitarias colinas que se extienden en la margen derecha del río Ingenio, en el límite de los sectores de Cabildo y Coyungo, en Nasca.

El notable hallazgo de este conjunto de geoglifos, entre los que se pueden distinguir seres antropomorfos y zoomorfos, grupo de dioses y divinidades, además de aves, felinos, una serpiente de gran tamaño, así como una momia con cabeza de calavera, ha sido registrado por primera vez por el director de Investigaciones Aeroarqueológicas, Eduardo Herrán Gómez de la Torre, después de realizar varios sobrevuelos por la enigmática zona arqueológica.

"La mano sabia de la naturaleza ha dejado al descubierto este conjunto de nuevos dibujos, que además de incorporarse a los 325 geoglifos existentes en las extensas pampas de Nasca, representan, en el plano eminentemente científico y arqueológico, un nuevo aporte para seguir estudiando y desentrañando el misterio de estas dos milenarias culturas que se asentaron y extendieron a lo largo de estos valles", dijo Herrán.

"Las fuertes ráfagas que se presentaron estas dos últimas semanas en toda esta región no solo ejercieron una acción de limpieza y barrido natural de estas figuras que permanecían cubiertas y ocultas por diminutas capas de polvillo y arenilla, sino que las dejaron perfectamente delineadas y visibles a los ojos del visitante y de los estudiosos", precisa.

EL INGENIO

Tras el hallazgo de estas nuevas figuras paracas que son anteriores a las que elaboraron los nascas, se ratifica la presencia de los primeros en los valles de Nasca y Palpa en cuyas pampas, mesetas y laderas de colinas dibujaron estos geoglifos como forma probable de tributo y agradecimiento a sus dioses.

Luego de realizar varios sobrevuelos, Herrán ha podido determinar que este conjunto de nuevas figuras, que alcanzan entre los 20 y 45 metros de longitud, se extiende en un área de unos 50 kilómetros cuadrados de laderas de cerros, algunas mesetas y pendientes del valle de Ingenio. Herrán advierte, tras este nuevo hallazgo, que es necesario conservarlos y evitar su deterioro para incluirlas luego en el circuito turístico.

"Tras el hallazgo y ubicación de los dibujos, el INC debe proceder a registrarlos fotográficamente para determinar, enseguida, con su ubicación en el catastro especificando sus coordenadas geográficas, para luego delimitarlas e incluirlas dentro del mapa de geoglifos ya existentes", propone.

NUEVO APORTE

En opinión del estudioso e historiador nasqueño Josué Lancho Rojas, el hallazgo de este conjunto de figuras constituye un nuevo aporte para el estudio y la investigación arqueológica que debe ir paralelo a la formación de una unidad de gestión que fomente su manejo técnico y adecuada preservación.

"En el aspecto netamente científico, este conjunto de figuras se diferencia del resto de geoglifos que se dibujan solitarios en toda la extensión de las pampas, por representar posiblemente escenas colectivas de aquellas sociedades que se gestaron en estos valles", planteó.

Palabra de Isla

La exposición de estas figuras que se extienden en los sectores de San Javier, La Legua y Changuillo en ambas márgenes del río Ingenio, y que presentan diseños similares a las figuras halladas en el valle de Palpa, confirman la integración de estos valles bajo un solo poder y también el notable grado de expansión que alcanzaron los paracas.

El arqueólogo Johny Isla Cuadrado, que trabaja desde hace ocho años en la provincia de Palpa, tratando de descifrar el proceso de expansión de esta cultura primigenia, afirmó que este nuevo hallazgo confirma que los paracas fueron los primeros que iniciaron la producción de estos dibujos.

Otra notable enseñanza que tiene este nuevo hallazgo es tratar de entender todas estas figuras dentro del contexto de la cultura paracas ya que hasta ahora los estudios --remarcó--, se han limitado a tratar de descifrar aspectos como por ejemplo para qué fueron hechos o cómo fueron hechos. Ahora estos nuevos dibujos plantean una nueva incógnita para determinar si estos geoglifos paracas estaban relacionados con los mismos cultos religiosos de los nascas.

"El hallazgo plantea la reevaluación de algunas propuestas teóricas sobre el significado de los geoglifos en tiempos de la cultura Paracas. Además de tener implícito una notable representación artística, es necesario determinar si la función que tenían los geoglifos paracas fue la misma que la que tuvieron los nascas", propuso Isla, quien añadió que tentativamente pueden haber tenido el mismo significado, pero es necesario confirmar o descartar esa hipótesis con estudios más profundos.

Las cifras:

12 figuras fueron "descubiertas" por las ráfagas de vientos conocidas por los lugareños como vientos paracas.

50 kilómetros por hora alcanzaron los vientos que se produjeron hace unos quince días en el departamento de Ica. Fueron causados por la mayor fuerza que alcanzó el Anticiclón del Pacífico Sur.

450 kilómetros cuadrados abarca las pampas de Nasca, la cual fue declarada Patrimonio Cultural de la Humanidad.

Encuentran más datos de que la cultura Paracas se extendió a otras provincias

Según el arqueólogo Johny Isla Cuadrado, que estudia desde hace ocho años el desarrollo y la expansión de los paracas en Palpa, en el sector de Mollaque, al sur de esa provincia, se encontró un anillo de oro, restos de una tumba e inclusive una vasija correspondiente a la fase Ocucaje III (época temprana de los paracas), llegándose a recuperar los restos y reconstruir la zona, lo que confirma la presencia de esta cultura entre los 650 a.C. y 680 años a.C.

En Ica, precisa, también se han encontrado evidencias en los sectores de Puerto Nuevo, Erizo y Mastodonte, de una ocupación temprana de los paracas, con lo cual se descartaron las teorías que señalaban que Ica constituía el límite natural de estos en su expansión hacia los valles de Palpa y Nasca.

"Si bien la cultura Paracas tuvo como zona nuclear de su desarrollo la península del mismo nombre en Pisco, se ha establecido que esta se extendió hasta las provincias de Ica, Palpa, Nasca e inclusive Chincha, donde existen claras evidencias de edificaciones", anota Isla Cuadrado.

La existencia de este conjunto de geoglifos confirmaría un alto grado de desarrollo religioso, de rituales y ceremonias relacionadas presumiblemente con el agua y la fertilidad, aunque no se puede confirmar, dice Isla, si en los valles de Palpa y Nasca existen templos y lugares ceremoniales como los que levantaron los paracas en la península y al oeste de Chincha.

"Sin embargo, existe la certeza de que los valles de Nasca y Palpa están insertados dentro del desarrollo cultural de los paracas como un ambiente macrorregional más amplio y como una cultura madre", puntualiza.

¿Y ahora quién cuida Ingenio?

Por Martín Huancas

En los últimos meses, el trabajo de los arqueólogos e investigadores ha convertido a Ica en el centro de los recientes descubrimientos arqueológicos que permiten conocer más en detalle la historia de los pueblos que habitaron los fértiles valles de Ica.

Las líneas paracas y las pirámides de Cahuachi fueron hace solo unas semanas el asombro de la colectividad nacional y mundial, pues mostraron detalles de los grandes avances que lograron los antiguos peruanos. Ahora parece que la naturaleza no se quiso quedar atrás y sopló fuerte para descubrir estas figuras que podrían ser algo así como los borradores previos que luego se transformaron en las líneas que adornan las pampas de Nasca.

La historia nos muestra, pero también nos enseña. Después de todos estos hallazgos, la lección que nos toca aprender es a cuidar estos tesoros del pasado.

Los primeros llamados a cuidar estos hallazgos son los pobladores de las zonas aledañas, pues en sus manos está la preservación. Para ello se necesita desarrollar una urgente labor de educación que les permita conocer qué significan los trazos y cuánto beneficio puede traerles.

Sabemos que ahora el Estado no tiene la capacidad para atender el cuidado de estas zonas arqueológicas, por lo que es necesario que el sector privado ayude en esa labor. Al final todos seremos beneficiados.

Fuente: José Rosales Vargas / El Comercio, Perú, 18 de septiembre de 2005
Enlace: http://www.elcomercioperu.com.pe/EdicionImpresa/Html/2005-09-18/impNacional0371248.htm

CIUDADELA PARACAS


Descubren antigua ciudadela paracas

SEGUIRÁN LAS INVESTIGACIONES. En julio de este año se reanudarán las excavaciones y los estudios de investigación en Pernil Alto para cubrir los vacíos acerca del origen de la cultura Paracas.




Informe4 EL GÉNESIS DE UNA CULTURA
Las estructuras de barro de Pernil Alto, un asentamiento perteneciente al período inicial de la cultura peninsular, fueron ubicadas a diez kilómetros al noroeste de la ciudad de Palpa


Asentada sobre la ladera de un cerro y a casi dos metros de profundidad, fue puesta al descubierto una pequeña ciudadela perteneciente al período inicial o temprano de la cultura Paracas. Este hallazgo constituye uno de los sitios arqueológicos más importantes que antecedieron a la formación y posterior desarrollo de esta cultura peninsular.


El asentamiento, ubicado en la margen derecha de Río Grande y a unos 10 kilómetros al noroeste de la provincia de Palpa, es denominado por los pobladores como Pernil Alto. Allí un equipo de investigadores realizó una serie de excavaciones que logró poner al descubierto el conjunto de estructuras de adobe y barro que dan forman a esta ciudadela.


"Tras la investigación se logró encontrar un conjunto de edificaciones perteneciente al período inicial (1200-800 a.C.), de la cultura Paracas y que en el contexto de la arqueología regional constituye uno de los sitios arqueológicos más antiguos excavados científicamente en toda la costa sur", dice el estudioso Johny Isla Cuadrado.


Se ha tenido la suerte de hallar un sitio que antecede al desarrollo y formación de la cultura Paracas. En un sector de la ciudadela se ha encontrado, en muy buen estado de conservación, restos de paredes y pasadizos, habitaciones y patios hechos con muros de barro que se comunican entre sí formando una trama arquitectónica bien organizada.




ECONOMÍA ESTABLE
Este conjunto de estructuras descubiertas corresponde a cuatro fases constructivas superpuestas que revelan la existencia de una población permanente en el sitio y en donde se llevaron a cabo actividades productivas (transformación de granos, producción artesanal) y de vivienda.


"Un hecho importante por destacar, a partir de los materiales hallados en el sitio (restos botánicos, moluscos y huesos de camélidos ), es que los habitantes de Pernil Alto tenían una economía variada y estable que incluía el traslado e intercambio de recursos provenientes de diferentes pisos ecológicos (del mar, de los valles costeños y de la sierra)", precisa el investigador.


La serie de vestigios hallados confirman que en ese tiempo los valles de Palpa y Nasca estaban ocupados por pobladores que crearon las condiciones de habitabilidad para el posterior nacimiento, desarrollo y expansión de las culturas Paracas y Nasca.


"El desarrollo de la cultura Paracas en el valle de Palpa (en su época más temprana) no solo se observa en la serie de figuras antropomorfas diseñadas en las pequeñas colinas y laderas de los cerros, sino también en Pernil Alto, donde ha sido hallado este asentamiento que corresponde a la fase Ocucaje III-IV", explica.


A diferencia de Hacha (Acarí) y Mastodonte (bahía de Paracas), donde también se ubicaron asentamientos del período inicial que antecedieron al desarrollo de los paracas, en el caso de Pernil Alto se ha logrado desarrollar un mayor nivel de estudio e investigación.


"Con el hallazgo de Pernil Alto se comienzan a llenar los enormes vacíos que existían sobre el período inicial de la cultura Paracas. Con estas nuevas evidencias se empieza a reconstruir la historia y renovar los viejos conceptos que se atribuían a los paracas y aceptar que existe una constante evolución y cambio con relación a los estudios iniciales sobre el nacimiento y posterior desarrollo de esta antigua civilización", precisó Isla.


LA POSICIÓN DEL INC
El director de Patrimonio Cultural del INC-Ica, Rubén García Soto, afirmó que los estudios que realiza Isla Cuadrado en Pernil Alto no solo amplían, profundizan y definen con mayor precisión el período inicial de los paracas, sino que plantea además nuevas evidencias para conocer el origen de esta antigua cultura.


"A través de estas investigaciones se comienza a conocer, mediante este estudio sistemático y científico, el desarrollo y auge de la cultura Paracas. En ese sentido, el principal aporte del proyecto arqueológico Palpa es tratar de completar de manera científica toda la secuencia de evolución de esta sociedad prehispánica", consideró.


Recordó que hasta antes de estos hallazgos y debido a la escasa investigación, solo se tenía un conocimiento fragmentario del período inicial de los paracas (Hacha y Mastodonte), que comienza a revertirse con estos nuevos aportes que empiezan a cubrir los enormes vacíos de información.


"El equipo que encabeza Isla Cuadrado logró hallar entierros de la época muy poco conocidos, además de restos de cerámica y una serie de expresiones artísticas, económicas y sociales que comienzan a plantear nuevos conceptos sobre los antecedente iniciales de la cultura Paracas", afirma.


El arqueólogo residente en Nasca-Palpa, Mario Olaechea Aquije, señaló que los estudios de Isla aportan luces sobre la evolución de esta antigua cultura y la importancia de los habitantes de Pernil Alto para el posterior nacimiento de los paracas.


"Aunque aguardamos que el equipo concluya sus investigaciones en el 2008, podemos asegurar que se trata del primer asentamiento que se excava en forma sistemática y científica para conocer la vida diaria de estos pueblos", afirmó.

El Comercio domingo 01-01-06